Hemeroteca > Al otro mundo "con buen pie"
Al otro mundo "con buen pie"
En las vitrinas del Museo de Arqueología de Moscú se exhiben, entre otros históricos atuendos rusos, un par de zapatos muy peculiares, sin suela ni talón, claramente inservibles para caminar. Se trata del calzado que llevaban los difuntos durante los funerales medievales. Evidentemente, sus usuarios no los necesitaban para caminar con ellos sobre el suelo: los zapatos formaban parte del ritual funerario con el que se ayudaba al muerto a pasar a la otra vida.
En aquellos rituales lo primero era cerrar los ojos del difunto y vestirlo con ropa nueva, cosida por los asistentes en el transcurso de la ceremonia. Cuando la fallecida era una muchacha joven y soltera se vestía con un traje de novia, para que encontrara marido en el otro mundo. Pero el detalle más importante para la población rusa del medievo era que el muerto no fuese descalzo. Y es que los pies siempre han merecido un respecto especial en este continente. Para los Indo-Europeos y, más tarde, para los eslavos, el pie era la parte de cuerpo donde se situaba el alma. Vestigio de aquellas creencias es la expresión popular rusa "tener el corazón en el talón".

Los zapatos formaban parte del ritual funerario con el que se ayudaba al muerto a pasar a la otra vida.