Hemeroteca > Congelados por el amoniaco
Congelados por el amoniaco
La refrigeración del futuro podría recuperar a uno de sus antiguos protagonistas: el amoniaco
Cuando en 1923 Balzer von Platen y Karl Munster inventaron el primer frigorífico eléctrico, el llamado modelo Electrolux, el aparato utilizaba gases tóxicos entre los que se encontraban el amoníaco y el ácido sulfúrico, que pronto fueron sustituidos por el popular freón, presente hoy en nuestras neveras. El amoniaco quedaba desde entonces relegado a un uso industrial, lejos de las áreas urbanas y de la vida cotidiana.
Ahora, más de medio siglo después, el desarrollo de las tecnologías de microcanales ha llevado a científicos de la Universidad de Illinois a replantear el uso del amoniaco en la refrigeración. "Los nuevos diseños de microcanales para los cambiadores de calor permiten crear refrigerantes con cargas mucho más pequeñas de las usadas convencionalmente, en una proporción cientos de veces inferior", asegura Pega Hrnjak, director del Centro de Aclimatación y Refrigeración. Esto permitiría aprovechar el amoniaco, una sustancia ambientalmente segura y con una gran eficiencia como refrigerante.
Hrnkak, que probó el sistema en el laboratorio creando un pequeño refrigerador empleando el amoniaco como refrigerante y microcanales en el condensador, aseguró que su mejor funcionamiento frente a los refrigerantes convencionales. Al reducir el amoniaco usado, podría plantearse su utilización generalizada en los frigoríficos y aires acondicionados domésticos sin que supusiera una amenaza para la seguridad.

El amoniaco, usado en los primeros frigoríficos y refrigeradores por sus extraordinarias propiedades, fue eliminado del uso doméstico por el peligro de toxicidad que generaba su uso en grandes cantidades