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ENTREVISTA
Pere Puigdomènech y José Ignacio Cirac."En España hay una necesidad de profundizar en la calidad y en la cantidad de nuestra investigación"
Pere Puigdomènech es profesor de investigación del CSIC desde 1989, y actual director del Centro de Investigación y Desarrollo (CID). José Ignacio Cirac es un físico español que desarrolla sus investigaciones en la Universidad austriaca de Innsbruck... Juntos nos ofrecen una doble visión, desde dentro y desde fuera, de una misma realidad: la situación de la ciencia en España.
Pere Puigdomènech
Pere Puigdomènech es profesor de investigación del CSIC desde 1989. Reconocido experto a nivel internacional, es uno de los investigadores con más experiencia en plantas transgénicas, formando parte del Foro Consultivo UE-EE.UU sobre Biotecnología. Actualmente dirige el Centro de Investigación y Desarrollo (CID) del CSIC. Su interés por la divulgación y la política científica se han puesto de manifiesto en sus múltiples artículos en revistas y periódicos internacionales y españoles.
Pregunta: ¿Cómo calificaría el actual sistema de ciencia y tecnología?
Respuesta: Lo calificaría de incompleto. Creo que no se han acabado de construir algunos de sus elementos esenciales.
P:¿Cuáles serían esos elementos?
R: Algunos de estos elementos son: la definición de nuevos sistemas de contratación de personal científico, técnico y de gestión a diferentes niveles para asegurar su profesionalidad y la calidad de su trabajo; y el reforzamiento del sistema de evaluación de los proyectos científicos y de los grupos de investigación dentro de centros bien dirigidos y dotados.
P: ¿Qué ha supuesto la creación de un ministerio de ciencia y tecnología?
R: Una oportunidad de hacer las cosas de forma distinta. Esperemos que se aproveche.
P: Piense en sus expectativas para el sistema de ciencia y tecnología en España. Si hablamos de la investigación diría... ¿básica o aplicada?
R: Básica y aplicada
P:...¿pública o privada?...
R: Pública y privada
P: ... ¿coordinada?
R: Lo más posible
P: ¿Qué es preciso para una adecuada coordinación?
R: La definición de estrategias a largo plazo dotadas económicamente.
P: Las principales reflexiones y debates del último año se han centrado en la demanda de más recursos económicos y más plazas para la investigación. Es una demanda de cantidad. Pero, ¿qué se puede decir de la 'calidad' de la investigación científica en España?
R: En España hay una necesidad de profundizar en la calidad y en la cantidad de nuestra investigación. Los dos elementos no pueden olvidarse. Nuestra comunidad científica es pequeña, débil y poco organizada. Hay que buscar también elementos que permitan mantener la calidad de los grupos y captar nuevos grupos a nivel internacional.
P:¿Cuál sería su propuesta para esos "elementos"?
R: Una financiación adecuada, unos institutos bien dotados y bien organizados y un nuevo tipo de carrera profesional para el personal de los centros. Esto debería realizarse desde el momento de la salida de la universidad, pensando un nuevo tipo de contrato de aprendizaje hasta favorecer la jubilación del personal de mayor edad mediante planes de pensiones específicos.
P: La fuga de cerebros científicos ha contribuido, en gran medida, a dejar escapar parte de esa calidad científica... ¿hay expectativas de que esto se frene en un futuro inmediato?
R: La fuga de cerebros puede ser muy positiva si encontramos la manera de crear un sistema científico que sea atractivo a nivel internacional. Quizá lo peor que está sucediendo es que los jóvenes ya se frenan a la hora de salir al extranjero.
P: ¿Qué otras cuestiones considera pendientes en el sistema español de ciencia y tecnología?
R: La definición de una adecuada visión de como se forma, se contrata y se promociona al personal científico, al técnico y al de gestión, en relación con el personal universitario y de las empresas. La coordinación entre diferentes ministerios y administraciones. La consolidación y profesionalización del sistema de ciencia y tecnología a sus diferentes niveles. Y, por último, la constitución de centros potentes con grupos consolidados y coordinados.
P: En relación con este último punto se ha hablado de grandes proyectos para la creación de centros de excelencia...
R: La creación de centros de calidad es importante y ello debe de hacerse con el mayor rigor posible. No hay que olvidar que el nivel medio de calidad en los centros de investigación y universidades debe mantenerse y elevarse en la medida de lo posible. Unos pocos centros por muy de excelencia que sean aislados en un desierto científico es una fórmula para un desastre asegurado.
P: El pasado 9 de enero mantenía, junto a otros científicos, un encuentro informal con el presidente del gobierno en el que manifestaban sus inquietudes respecto a la investigación en nuestro país. ¿Cree usted que el gobierno es consciente de la importancia de la política científica?
R: El presidente del gobierno manifestó su convencimiento de la importancia de la investigación para un país como el nuestro. Como es obvio ahora esperamos todos cómo esta manifestación se concreta en actuaciones políticas y económicas
P: ¿Lo es la sociedad?
R: De forma creciente
P:¿Y suficiente?
R: Todavía no suficiente
P: Hace un par de siglos nos incorporábamos con retraso a la Primera Revolución Industrial. Faltaba en nuestro país el espíritu empresarial necesario para ponerla en marcha... ¿Ocurrirá lo mismo en esta revolución científica? En otras palabras, ¿está el sector privado español preparado para subir al 'carro de la ciencia' del nuevo siglo?
R: El sector privado está entendiendo cada vez más que una base científica es esencial para el desarrollo industrial de los países modernos. Con cierto retraso y a una escala pequeña este desarrollo se realiza en España. Todos los esfuerzos que se hagan en esta dirección desde cualquier punto son importantes.
P: ¿Qué importancia tiene en todo esto la divulgación de los resultados científicos que se obtienen en nuestro país?
R: El papel de los medios de comunicación es esencial. Y debo decir que en general ha sido positivo en España. Quizá sería importante reforzar los equipos de redacción dedicados específicamente a temas científicos debido a su dificultad específica. Los científicos españoles en general han aprendido que deben responder a esta demanda de los medios.
José Ignacio Cirac
Licenciado en Física por la Universidad Complutense de Madrid en 1988, y doctorado por la misma universidad en 1991, Ignacio Cirac es, a sus 35 años, una figura internacional en física cuántica. En 1993 recibía en nuestro país el "Premio Nacional Investigadores Noveles" de la Real Sociedad Española de Física. Desde Octubre de 1996 desarrolla su labor investigadora y docente en la Universidad de Innsbruck, en Austria.
Pregunta: ¿Cómo calificaría al actual Sistema español de Ciencia y Tecnología?
Respuesta: Regular. Creo que en otros países, al menos en lo que a ciencia se refiere, funciona bastante mejor.
P: ¿Cuáles son sus principales inquietudes y preocupaciones a este respecto?
R: En primer lugar, la situación de los jóvenes investigadores. En estos momentos existe un numero significativo de investigadores que, tras realizar un doctorado y pasar una temporada investigando en centros extranjeros, vuelven a España. Muchos de estos científicos están muy bien preparados. Al volver a España, sin embargo, además de tener un futuro bastante oscuro, no pueden desarrollar sus capacidades investigadoras pues no tienen la independencia que esto requiere.
En segundo lugar, la financiación. Casi todo el mundo está de acuerdo de que, comparado con los países de nuestro entorno, el dinero que en España se dedica a la investigación no es suficiente.
En tercer lugar, la calidad de la investigación. No estoy seguro de que realmente se premie lo suficiente. De hecho creo que se debería mejorar el sistema de evaluación de la investigación (y, por qué no, de las Universidades).
En cuarto lugar, la comunicacion entre los cientificos y la sociedad en general. No creo que la sociedad sea consciente de la importancia que tiene la ciencia y la tecnologia para el futuro.
P: El Informe Universidad 2000 acusaba esa importante falta de recursos económicos y humanos en el sistema científico actual, una opinión que comparte la mayor parte de la comunidad científica española. Parece, por tanto, que existe una clara necesidad de dar un salto cuantitativo... Ha hablado usted de la necesidad de premiar la calidad, pero ¿qué opina del nivel actual de la ciencia en España?
R: Existen unos pocos grupos con una calidad muy alta, al nivel de otros países como Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, etc. Sin embargo, el promedio de la calidad de la investigación que se realiza en España es bastante bajo. Por otro lado, los jóvenes investigadores que se encuentran realizando una estancia postdoctoral en el extranjero realizan una actividad de alta calidad, en promedio, comparable a la de los países de nuestro entorno.
P: ¿Cree que entonces que existe suficiente incentivo para los jóvenes investigadores españoles que inician ahora su carrera en España?
R: Por un lado, si a uno le gusta la investigación, siempre encuentra algún incentivo. Por otro lado, como he mencionado anteriormente, estos jóvenes se enfrentan a un futuro incierto...
P: ¿Qué medidas propondría usted para evitar la fuga de 'cerebros científicos'?
R: Mejorar la calidad de la investigación en España y hacerla competitiva con respecto a la de otros países. Tal vez la mejor forma de conseguir esto es "copiar" lo que hacen otros países a los que les va mejor que a nosotros. Por ejemplo, se podría copiar el sistema de financiación, evaluación, selección del profesorado, etc de estos países.
P: Otra preocupación, puesta ya de manifiesto por el actual presidente del CSIC, Rolf Tarrach, es tratar de recuperar a científicos españoles de gran valía que trabajan hoy en el extranjero, como es su caso. Si me permite la pregunta, ¿se ha planteado usted regresar a España?
R: Si que me lo he planteado. Pero creo que es fácil entender por qué no regreso. En primer lugar, en el mejor de los casos, mi sueldo en España sería bastante menor que el que tengo aquí. Además, las facilidades que tengo para investigar, asistir a conferencias, invitar a investigadores de otros países, etc no creo que las pudiese tener en España. Por ultimo, creo que nadie me puede asegurar que un cambio de gobierno o del equipo rectoral de la universidad a la que me incorporase, no cambiaria las condiciones en las cuales podría realizar la investigación.
P: La ciencia parece consolidarse como el gran motor de la próxima centuria a todos los niveles, tanto social y cultural como económico y empresarial. ¿Está España preparada para competir? O, lo que quizás es más importante, ¿debe estarlo?
R: Creo que no está preparada y creo que este es un buen momento para emprender las medidas necesarias para que empiece a estarlo. Creo que es imprescindible que España esté lista para competir.
Autor: Elena Sanz | 2001