Diez consejos para tener una vivienda con certificación A+++

 enero 22, 2018      

Formas de rebajar la factura energética

En la actualidad resulta obligatorio que los edificios dispongan de una certificación energética que los evalúe; no obstante, por lo general, la calificación suelen ser baja en nuestro país, sobre todo si entramos en comparaciones con otros Estados de la Unión Europea. Fue en junio de 2013 cuando se aprobó el Real Decreto para hacer obligatoria la obtención de un certificado energético, tanto para venta como para alquiler de pisos; las sanciones por saltarse la normativa pueden ser de hasta seis mil euros.

Y es que poco a poco la ciudadanía se va dando cuenta de cómo una mayor eficiencia energética será buena para ahorrar. Para obtener una certificación positiva de A puede bastar con hacer unos sencillos cambios desde que se tiene una calificación F o G; con unas medidas simples es posible transformar una vivienda en todo un arquetipo de eficiencia energética, lo que reducirá la factura de energía. A continuación vamos a citar diez consejos que pueden servir para lograr el propósito fijado:

Completar un mantenimiento preventivo, de una manera regular, a los aparatos y  de calefacción y electrodomésticos. Así se evitará que se estropeen, que se averíen y que tengan un consumo mayor de lo debido, por lo que se volverán más eficientes.

Aprovechar la luz natural. Esta medida simple servirá para ahorrar en calefacción. La factura energética se reducirá de este modo, por lo que la vivienda será más eficiente energéticamente.

Usar mecanismos que permitan ahorrar energía, como los detectores de presencia para las luces, los termostatos o los temporizadores para la calefacción o el cambiar toda la estructura del suelo como propone https://www.obrasdepoceriaenmadrid.es. También se recomienda apagar los electrodomésticos que no vayan a utilizarse directamente de la red, con lo que podrá ahorrarse hasta un diez por ciento.

Usar la geotermia como fuente de calefacción; gracias la potencial de esta energía renovable, aunque poco conocida, se obtendrá el calor de la profundidad de la tierra.

Cambiar las luces convencionales por iluminación led, la cual consume mucho menos.

Seleccionar calderas de biomasa o de condensación que reduzcan las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera de manera considerable; estas calderas son más costosas, pero la inversión se recupera en apenas unos años merced al ahorro que aportan en la factura energética.

Elegir electrodomésticos con alta certificación energética reduce el gasto.

Conservar una temperatura eficiente dentro de la vivienda. En invierno la temperatura óptima es entre 18-20 ºC y en verano entre 24-26 ºC.

Equipar el edificio con ventanas eficientes es vital para impedir la pérdida de calor o refrigeración que genera un gasto extra de energía.

Dotar a la vivienda de un aislamiento térmico de eso puede tratarse https://www.reparaciondetejadosmadrid.es, que favorezca una reducción de hasta el cincuenta por ciento en la energía. Este es el punto más importante.

El aislamiento térmico como primer paso para alcanzar la eficiencia energética

La instalación de un aislante térmico de calidad en la vivienda será el primer paso para ahorrar en las facturas y para alcanzar la meta de una mayor eficiencia energética. Según las características del edificio, deberá optarse por un determinado aislamiento de fachadas. Si la fachada tiene cámaras de aire, es decir, usa el sistema de “doble pared, el aislamiento térmico insuflado será la mejor receta; si precisamos de un aislamiento térmico para paredes interiores, tal vez necesitemos otra clase de material aislante y de sistema. Y es que el aislamiento térmico puede devolver la comodidad térmica al interior de la vivienda, además de ir consiguiendo que mes a mes paguemos menos en la factura.

Si tiene cualquier labor de cerrajeria, puede ponerse en contacto con los cerrajeros profesionales.