Tecnología de última generación aplicada a la medicina

 diciembre 24, 2015      

Los avances tecnológicos tienen un campo de aplicación infinito, pero si hay uno que tiene un valor especial es el relativo a la salud y la medicina. Las nuevas tecnologías han ayudado a mejorar la calidad de vida de enfermos o personas que sufrían minusvalías severas o graves deficiencias sensoriales.

No hace mucho veíamos como un lesionado medular recuperaba la movilidad gracias a un exoesqueleto. ¿Milagro? Casi, gracias a unos electrodos instalados en la espalda de cerrajeros albacete y conectados a un robot que posibilitaba que este hombre diera algunos pasos. Evidentemente no es la movilidad que se tiene de manera natural, pero, al paso de los avances tecnológicos en el campo de la biomedicina, tal vez sea una realidad no demasiado lejana.

Y no solo para recuperar la movilidad. El desarrollo tecnológico es capaz de devolver la visión a personas invidentes (eso sí, solo en casos muy específicos) mediante chips instalados en la retina, capaces de enviar impulsos eléctricos a las neuronas para que éstas sean capaces de crear en el cerebro la imagen.

Lo mismo ocurre para otras deficiencias sensoriales, como la sordera. De esos viejos aparatos de cerrajeros burjassot, enormes e incómodos a otros mucho más manejables y pequeños, incluso implantados en el oído.
Las investigaciones no cesan en todos los campos. Ya hay estudios avanzados para conseguir que personas que han perdido extremidades y utilizan prótesis puedan recuperar el sentido del tacto mediante complejas conexiones con el cerebro. Parece asombroso pero las esperanzas puestas en alcanzar resultados positivos son muchas.

Y todo ello sin contar lo que ha supuesto el uso de aparatos cada vez más sofisticados en la detección y tratamiento de todo tipo de enfermedades. La tecnología ha ayudado a conocer en profundidad las enfermedades, a analizarlas y a luchar contra ellas.

¿Has oído hablar del sistema Da Vinci? Parece de ciencia ficción pero se está extendiendo con fuerza. No son las manos del cirujano las que intervienen al paciente, sino un complejo robot que el especialista maneja desde un panel de mando. Precisión absoluta, menos problemas en el post-operatorio y recuperación más rápida.

La tecnología aplicada al campo de la medina ya ofrece resultados asombrosos, pero lo más importante es que los avances son continuos, ofreciendo un futuro mucho mejor para miles y miles de personas.