Una ciudad sin emisiones

 noviembre 17, 2015      

La novela Dune (1965) de Frank Herbert, está ambientada en Arrakis, un planeta desértico donde el bien más preciado es la humedad. Allí un pueblo conocido como los Fremen vive completamente integrado con el clima. Parte de su integración con la arena, la total ausencia de agua y las tormentas de viento, son sus viviendas, a las que denominan Sietch. Por lo que su autor nos describe en las novelas de la saga, los Sietch son muy parecidos a las ciudades subterráneas de la Capadocia, conectadas a canales subterráneos y con columnas de ventilación. Probablemente fueron su mayor inspiración.

Los Sietch están excavados en la roca arenisca del desierto con la finalidad de ser habitados, pero también pensados como lugares defensivos. Están completamente adaptados al medio donde se construyen, ya que utilizan los materiales que se encuentran en el sitio y su impacto en el medio es mínimo, por lo que son viviendas y pueblos sostenibles en su mayoría. Además, su impacto visual en el paisaje también es mínimo La ciudad contará seguramente con sus tecnicos o algun lugar donde comprar piscinas desmontables online, pero como todo, al final se convertirá en un lugar donde todo será como en una ciudad normal.

El estudio estadounidense Matsys, en un delirio nocturno probablemente, ha diseñado (o eso dicen) un sistema de viviendas en el desierto de Nevada inspirado en los Sietch. Se trata de viviendas subterráneas construidas, o más bien excavadas, alrededor de enormes patios. De esta forma se protege las viviendas de las tormentas de arena y se garantiza una temperatura adecuada debido a la inercia térmica del terreno y a la ventilación del patio. Se supone que estos patios sirven además para hacer de conector con el agua de los ríos subterráneos, ya que el Río Colorado está en horas bajas, y las fachadas aterrazadas que los forman se utilizarían como pequeños campos de cultivo. Como veréis en las imágenes adjuntas, bajo todo este entramado de patios hay una auténtica ciudad subterránea.

Todo ello suena a fantasmada americana de estudiantes consumidores de drogas, pero las imágenes virtuales son espectaculares